Thursday, 14 June 2007

El amor...un juego peligroso (Tercera parte del cuento)

Con ese beso sellaron la promesa de su amor y de hacer todo por mantenerse juntos.
Pasaban las noches juntos en el castillo, Vraichofh mandaba a su caballo por Jeaunuette, era un caballo negro azabache...un pura raza que corría con más fuerza y velocidad que ningun otro que hubiera.
Ella lo esperaba junto al cerezo y pasaban las noches hablando, recorriendo el castillo t uomados de la mano, compartiendo besos y abrazos...siempre había un momento donde se detenian, Vraichofh necesitaba tomarse un momento de vez en cuando. El era un vampiro de una raza muy pasional y seductora y a pesar de amar a Jeaunuette la pasión podía tomar control de su mente y no podía permitirse morderla, mucho menos convertirla.
Ella por su parte lo entendía.
Pronto llego el día que Jeaunuette había estado deseando q jamás llegára...su cumpleaños #17 ese en el q sería presentada ante un grupo de hombres q tenían dinero y se creían amos del Universo, ese mismo día su padre le confesó q ella tendría q elegir a Lord Craulin porque estaban en bancarrota y ese hombre estaba dispuesto a pagar un gran monto como dote y a permitirle a ella mantenerse como la dueña de las Tierras de su padre...
Para Jeaunuette esto no era algo factible así q comenzó un juego peligroso...un juego q la llevo hasta las últimas consecuencias para proteger a su amado Vraichofh y defender su promesa de amarlo siempre.
Entrado el atardecer se fingió muy enferma, se decidió a no permitirle a nadie separarla de su amor y decidió fingir un estado febril y alucinatorio q no le permitiría asistir a la "fiesta de selección de marido" con esto se gano unos meses lejos de estos hombres y la promesa de q su padre no la presionaría si no hasta el siguiente año.
La noche de su cumpleaños le mandó a Vraichofh una carta, la amarro en el caballo, en la carta la explicaba lo q estaba sucediendo y su plan...tuvieron q conformarse con solo escribirse durante los primeros meses de la "extraña enfermedad".
Ya pasado el tiempo Jeaunuette previniendo nuevamente la elección de marido jamás se mantuvo en una constante actuación de enfermiza y débil frente a su familia pero por las noches podía recobrar fuerza y estar con Vraichofh, de esta manera pudo justificar también su preferencia por estar en su cuarto y su necesidad de dormir durante un buen rato en las mañanas...
Se despertaba tarde y se mantenía en estado "débil y cansado" salía poco y siempre prefería la tranquilidad y no tener visitas...esa era su vida frente a su familia una joven a la q quiza le quedaba poco tiempo de vida porq su enfermedad no existía...
Ni ella ni Vraichofh sabían lo q venía acercandose a tocar en la puerta...
(cuarta parte pronto)...

Wednesday, 6 June 2007

En los jardines del castillo

Aquella noche el vampiro recordó los dos amores q había tenido, después de 800 años en la Tierra, era díficil estar solo...

¿Cómo era posible q sintiera algo por esa niña? ¿Porque lo sentía?.

Cuando por fin llego la noche del cumpleaños #10 de Jeaunuette, a las 11 de la noche en punto salió de puntillas por la puerta trasera para encaminarse hacía el cerezo, como era de esperarse la fiesta era más de sus padres que ella, así q realmente a nadie le importaba donde podría estar.

Al llegar al cerezo una densa niebla comenzó a rodear el árbol, Jeaunuette estaba a unos poco metros del árblo cuando entre la niebla lo pudo ver, ahi estaba tal como lo prometió al pie del árbol...ella no pudo contener su emoción y corrió y se arrojo a él dándole un abrazo que él jamás había recibido...

Claro q había tenido muchas amantes, muchas conquistas, pero solo había sentido algo por dos personas...una de ellas que al verse confundida y deseosa de vivir lo había abandonada, una cortesana hacía 700 años y despues una campesina que le pidió q la convirtiera y él deseoso de una compañera lo hizó pero la campesina se volvió loca y terminó perdiendose en la Tierra de esto hacía 500 años...

Ahora sentía algo q jamás había experimentado con ningua otra mujer y era una niña de 10 años la q despertaba estas emociones, lo cual lo hacía mucho peor de lo q de por si podría ser malo estar enamorado de una mujer humana...

El vampiro después de un momento de asombró y duda abrazo a la niña diciéndole q él jamás dejaría de cuidarla y q ahora ya podría hablar frente a frente con más frecuencia.e

Jeaunuette, cada noche observaba detenidamente el cerezo para poder identificar a su amigo entre la niebla y así salir a verlo...pasaron los años y las noches cada vez eran más cortas para Jeaunuette, poco a poco en su corazón había crecido más y más el amor hacía su mejor amigo...un amor tan puro e inocente como lo es el verdadero amor en donde el deseo y la pasión son solo un complemento, este amor alimentado por las palabras siempre de aliento del vampiro y las promesas siempre cumplidas se comenzó a formar en el corazónd de Jeaunuette a los 15 años.

Ella paso todo un año peleando contra estos sentimientos, con miedo a que él no sintiéra lo mismo...y sin saber que él tenía más de 5 años luchando contra este sentimiento.

Finalmente la noche de su cumpleaños 16 resolvió decirle la verdad a su amor y enfrentar la respuesta cualquiera q esta fuere porque pronto se acercaba la edad casadera y si ella no luchaba por su amor entonces ya jamás podría estar con él...

Al llegar la noche Jeaunuette le pidió a Vraichofh (por fin conocía su nombre) que fueran a su castillo para recorrer los jardines, Vraichofh llamó a su caballo y fueron al castillo q se encontraba detrás de la colina que Jeaunuette cada noche observaba desde su ventana.

Después de un par de horas de caminar por los jardines y de entrar y salir de los múltiples corredores del castillo Jeaunuette se detuvo en seco...lo miró a los ojos...

- Jeaunuette, no lo digas...
- ¿Qué es lo q no quieres q diga? No pienso decir nada.
Seguido a esto ella lo abrazó con aún más fuerza que aquella vez cuando tenía 10 años y con un amor diferente, un amor de mujer y lo beso en la mejilla...Vraichofh se derrito en los brazos de su amor y no pudo contener más sus ganas de estrecharla y besarla suavemente en los labios...la pasión para él, era un lujo peligroso que no podía darse con facilidad y además su amor por ella era difierente al q antes hubiera podido sentir por cualquier persona...

(continuará)...

Friday, 1 June 2007

Un baile, una torre...

En el mundo del hombre existen diferentes temores, diferentes mascaras y diferentes amores...
Hasta cuando podremos dejar de pensar que somos diferentes...diferentes por el dinero, diferentes por la apariencia física, el color de la piel, la complexión, los rasgos intelectuales, la sabiduría adquirida.
Hemos venido a perfeccionarnos a crear un mundo más bellom y a procurarnos unba mejor exitencia en esta vida.
Jeaunuette erá hija de un acaudalado Señor Feudal, viviendo en las afueras de algún lugar de Francia...
Jeaunuette creció siendo hija única, siempre anhelando conocer a alguien que quisiera hablar con ella...escucharla, hacerle saber que no estaba sola.
Todas las noches miraba por la ventana sintiendose abandonada por sus padres que siempre estaban en fiestas y con una nodriza fría y de avanzada edad no podía sentir el amor que tanto necesitaba; esto era lo que conversaba hacía su ventana, viendo hací la niebla segura de que alguien la escuchaba, deseando que ese alguien pudiera responderle... hablarle.
El día de su cumpleaños número 7 se sento en la ventana a llorar...sus padres habían olvidado su cumpleaños, no recibió ni siquiera una mirada de su parte ese día; ese día dejo de hablarle a la nada...oyó una voz que salía de entre la niebla...
-¿Qué pasa Jeaunuette? ¿porque lloras si hoy celebras el día de tu cumpleaños?
-Lloro porque mis papás olvidaron que hoy nació su hija. ¿Quién eres?
-Soy tu fiel amigo como me llamas...aquel que siempre te escucha, que sabe de tus sentimientos cada detalle.
-Sabía que me oías, sabía que algún día dejaría de estar sola porque siempre te he sentido, a veces hasta siento como me consuelas acariciando mi cabello.
-Jeaunuette...no llores...vas a volverte una mujer llena de arrugas en los ojos.
-No importa nadie me quiere.
-Yo te quiero, a mi me importas, nunca has dudado de mi...me tengo que ir pero volveré a hablar contigo mañana.
Y así lo hizo.
Aquel misterioso amigo con voz de un hombre ya adulto al que siempre le había hablado la pequeña regreso y lo hizo cada noche.
A pesar de las insitencias de Jeaunuette no le decia su nombre, ni le permitía que lo viere.
-Aún no es tiempo- le decía
-¿Cuándo lo será entonces?, ya casi serán 3 años de que hablamos todas las noches.
-La noche de tu cumpleaños número 10 te prometo que nos veremos...se que esa noche te harán una fiesta...te estaré cuidando lo prometo y en punto de la 11 nos veremos en el cerezo que esta bajo tu ventana. Por ahora me tengo que ir ya casí amanece y no debo estar afuera.
-¿Eres un vampiro verdad?Por eso no puedes estar afuera cuando sale el sol...tu vives en el castillo que esta detrás de la colina...hacía dentro del bosque...me han contado cuentos de ti...pero no te conocen...no como yo, yo se que eres bueno y se que a mi me quieres.
-Jeaunuette no puedes decirle nadie...te pueden hacer daño...
-Si lo se, pero este es uno más de mis secretos contigo...bueno ya te dejo irte...te quiero vampirito...eres mi mejor amigo.
-Buenas noches Jeaunuette.
Entre los ruidos de la noche, se dejo escuchar el vampiro, pensando para si mismo, cuanto amaba a esta niña y cuanto no podía permitirselo, desear que pronto se convirtiera en mujer para poder saber si ella sentiría lo mismo.
(Segunda parte próximamente).